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Catorce años de lucha contra el hambre

Si hay una entidad que crece día a día en la sociedad actual, esa es, con toda certeza, la Fundación Banco de Alimentos. Este crecimiento no se debe a la acumulación de riquezas y disponibilidad de recursos en la importante labor que desempeña, sino a la evolución ascendente de la demanda que, año tras año, se genera. Más gente que necesita del trabajo del grupo de voluntarios para llevarse cada día algo a la boca.

En coordinación con las asociaciones benéficas el Banco de Alimentos de Almería cubrió las necesidades alimentarias de 45.000 personas en 2011, el año pasado este número se elevó casi a las 60.000 y para el presente año el vicepresidente estima que rondarán las 65.000 personas. Su labor es imprescindible y el equipo de solidarios que aportan su granito de arena a este gran proyecto cuenta con unos recursos «muy limitados, tanto en financiación como en disponibilidad de recursos básicos para mejorar sus resultados», como define Manuel González, vicepresidente de la Fundación en Almería. Esta Organización No Gubernamental (ONG) constituida en fundación proporciona alimentos a los necesitados almerienses, pero existe una estrecha relación con cada uno de los Bancos que se ubican en las diferentes provincias en las que se divide el territorio nacional. En Almería se constituyó en 1999, lo que lo convierte en uno de los más jóvenes del territorio nacional.

Inició esta valiosa aventura en el Colegio Campomar de Aguadulce, contando con un pequeño almacén.
Pronto se hizo pequeño porque las necesidades fueron creciendo poco a poco y hubo que buscar una nueva sede. Desde hace seis años cuenta con unas instalaciones en el polígono Las Salinas de Roquetas de Mar gracias a la colaboración, en su día, del Ayuntamiento de la localidad que cedió el terreno, los socios del propio Banco que aportaron todo el dinero acumulado del pago de sus cuotas anuales y la Junta de Andalucía que aportó en la construcción de la nave cerca del 80% de la financiación.

El año pasado repartió más de 2,1 millones de alimentos con la ayuda de 209 asociaciones. Este año todo apunta a que rozará la distribución de tres millones con la colaboración de 240 asociaciones benéficas. Son diversas las vías a través de las que reciben las donaciones. Tres destacan, por volumen, entre ellas. La mayor parte de los alimentos de larga duración, en torno a los 1,5 millones de kilogramos proceden del programa establecido por la Unión Europea y gestionado por el Ministerio de Agricultura, Medio Ambiente.

Las ayudas se reparten en la provincia, al 50% entre el Banco de Alimentos y Cruz Roja. Esta última se encarga de la distribución de la comida en las asociaciones de la capital y el Banco, entre las que se encuentran en el resto de municipios del territorio almeriense. Productos como aceite, garbanzos, arroz o lentejas, son algunos de los que reciben con el apoyo económico del Fondo Español de Garantía Agraria. La Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente se encarga de su gestión. Los alimentos se reciben en varias fases. «Ahora estamos recibiendo el último envío del año pasado», asegura Manuel González.

Para que las asociaciones benéficas puedan contar con estos alimentos es requisito indispensable contar con un sistema informatizado. Este programa, «es muy importante para nosotros, pero tememos que cesé en cualquier momento. Y es que todo indica que es posible que para el año que viene este dinero que se convierte en comida para los necesitados, desaparezca», advierte el vicepresidente del Banco de Alimentos.

Banco de alimentos. Sede Aguadulce
Otra de la grandes fuentes de las que bebe el Banco de Alimentos de Almería es de la gestión de crisis que hacen algunas Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de la provincia. El año pasado, explica González, «firmamos un convenio con la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexphal), con la participación del Ministerio y la Consejería de Agricultura, a través del cual recibimos productos hortofrutícolas -un tráiler- cada semana. En época de mayor producción esta entidad recibe 20 toneladas semanales. En el primer trimestre del presente año el Banco ha distribuido entre las asociaciones 800.000 kilos de frutas y hortalizas procedentes de trece comercializadoras, que por esta donación reciben una compensación procedente de los Fondos Operativos.

El funcionamiento del programa es similar al anterior. Es decir, las donaciones mantienen un cuadrante fijo de entrada y salida, con distribución entre aquellas asociaciones incluidas en la base de datos. Las retiradas de producto que llevan a cabo las OPFH se destinan al Banco de Alimentos . Puede ser de cualquier provincia en función de la demanda de cada uno.

Estos programas escapan a la gestión del Banco de Alimentos puesto que «aunque ahora están funcionando estos planes que se trazan desde la Unión Europea, no son permanentes, en cualquier momento pueden dejar de estar vigentes, y las necesidades seguirán estando ahí, más si cabe ahora en el momento económico que nos encontramos», señala González. Por eso, la razón de ser de estos Bancos, y su permanencia reside en su capacidad de trabajo para mantener a flote su labor social a través de los contactos que realizan en la provincia y que le proporcionan la materia alimentaria que, posteriormente, y con dificultades, pueden hacer llegar a esas personas que, en gran parte, depende de este grupo de voluntarios. La mitad de las asociaciones no disponen de tecnología para formar parte de los colectivos que se benefician de los programas europeos. Se trata de «pequeñas asociaciones, pero también grandes, ya que en algunos casos pueden cubrir las necesidades de más de trescientas familias. Pero sus recursos son tan limitados que no cumplen los requisitos mínimos para encontrarse dentro del sistema. Estos grupos reciben únicamente de las donaciones que llegan al Banco, de forma desinteresada, por empresas y otros colectivos de la provincia.
Pero precisamente, esta tercera vía por la que llegan recursos, es «grande», valora González. Los almerienses, asegura, «están demostrando en este tiempo que son muy generosos». La sociedad almeriense demuestra su solidaridad y su confianza en el trabajo que se hace en el Banco de Alimentos y eso «es una gran responsabilidad», dice González.


Web oficial  http://www.bancoalimentosalmeria.org/

Noticia toma de: http://www.ideal.es/almeria/20130506/local/almeria/catorce-anos-lucha-contra-201305060041.html

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